En la minería del oro, la ley se mide en gramos por tonelada. Eso significa que casi todo el mineral que entra a la planta sale convertido en relave: por cada onza recuperada quedan toneladas de sólidos finos que deberán permanecer depositados de forma segura durante décadas. La deshidratación de relaves de oro decide, por lo tanto, mucho más que un costo operativo: define la huella del depósito, el balance de agua y la relación del proyecto con su entorno.
El esquema tradicional —relave espesado o en pulpa, contenido tras muros que crecen con la operación— exige mantener grandes volúmenes de agua almacenados junto a los sólidos y compromete superficie durante toda la vida de la mina. En distritos auríferos donde el agua compite con otros usos, como ocurre en varias regiones de Perú o del norte de Argentina, cada metro cúbico que queda retenido en el depósito es un metro cúbico que la planta debe reponer desde fuentes frescas.
El “Dry Stack” (Relaves Filtrados) invierte esa lógica. En Diemme® Filtration abordamos los relaves de oro con filtración a presión de gran escala: el relave sale del filtro como una torta compacta, transportable y apilable, y el agua vuelve al proceso en lugar de quedarse en el depósito. Es un cambio de paradigma que la industria ya recorre en varios países de América Latina, y que comienza mucho antes del filtro: en el ensayo de laboratorio sobre el relave real de cada faena.
Casi todo lo que se muele termina en el depósito
Una planta aurífera que procesa decenas de miles de toneladas por día genera prácticamente ese mismo tonelaje en relaves. A diferencia de otros concentrados o productos intermedios, el relave no tiene comprador: es un pasivo que hay que contener, monitorear y cerrar. Su granulometría fina, la presencia de reactivos del circuito de lixiviación y la necesidad de una gestión responsable del cianuro residual hacen que el diseño del depósito sea uno de los capítulos más escrutados de cualquier estudio de factibilidad.
Ese escrutinio ha crecido. Los estándares internacionales de gestión de relaves elevaron las exigencias de gobernanza y monitoreo para los depósitos convencionales, y las comunidades observan el consumo de agua con una atención que ya no distingue entre commodities. El resultado es que la pregunta «¿cómo depositamos el relave?» se volvió estratégica al mismo nivel que «¿cuánto oro recuperamos?».
Lo que cambia cuando el relave se apila en seco
Filtrar el relave antes de depositarlo transforma los términos del problema:
- Menos agua almacenada: el agua se separa en la planta y retorna al proceso; en muchos proyectos la recuperación rebasa el 90 %, siempre en función de lo que el ensayo de cada relave confirme.
- Un depósito más compacto: la torta filtrada se transporta, se apila y se compacta, reduciendo la superficie comprometida frente a un depósito húmedo equivalente.
- Cierre progresivo: una pila de relaves filtrados puede perfilarse y revegetarse por etapas, en lugar de esperar al final de la vida de la mina.
- Menor dependencia de agua fresca: cada punto de recuperación reduce la captación externa, un factor cada vez más determinante para permisos y licencia social.
Ninguno de estos beneficios es automático: dependen del comportamiento del relave en el filtro, del clima del sitio y de la logística de la pila. Por eso el punto de partida es siempre la caracterización del material.
GHT-F: presión y ritmo para el tonelaje minero
Para relaves de oro a gran escala, la referencia de Diemme® Filtration es el filtro prensa GHT-F, un equipo de viga superior desarrollado específicamente para productos mineros de alta filtrabilidad y grandes caudales (También cabe destacar otro modelo que se utiliza ocasionalmente en esta aplicación: el GHT-P). Su apertura simultánea del paquete de placas acorta la descarga de las tortas y comprime el ciclo completo, lo que se traduce en más toneladas filtradas por unidad de área instalada. Las celdas de carga bajo los apoyos verifican que cada descarga se complete y registran la producción de cada ciclo, un detalle valioso cuando el depósito exige trazabilidad.
GHT5000F Domino: para los mayores volúmenes de relaves
Cuando el tonelaje de relaves se mide en decenas de miles de toneladas diarias, entra en escena el GHT5000F Domino, el filtro prensa más grande del mundo, desarrollado exclusivamente para relaves mineros a muy gran escala. Admite hasta 191 placas por máquina y alcanza un rango de procesamiento de 12.000 a 15.000 toneladas diarias de sólidos secos, según el producto tratado. Menos máquinas para el mismo tonelaje significa una planta de filtrado más simple y una optimización del capital invertido; además, el equipo viaja íntegramente en contenedores, con la única excepción de las vigas superiores.
El espesador de columna, la primera vuelta de agua
En un circuito de relaves, buena parte del agua se recupera antes de llegar al filtro. Un espesador de alta capacidad concentra la pulpa y entrega al filtro una alimentación densa y estable; para los diámetros que exige la gran minería, la configuración de columna central llega hasta los 60 metros. Su feedwell, diseñado mediante simulaciones de fluidodinámica computacional, cuida al mismo tiempo la claridad del agua clarificada y el consumo de floculante.
Del ensayo de laboratorio a la pila de relaves
No existen dos relaves de oro iguales: mineralogía, granulometría y química del agua cambian de un yacimiento a otro, y con ellos cambian la humedad alcanzable de la torta, el ciclo del filtro y el dimensionamiento del circuito. Por eso cada proyecto de Dry Stack de Diemme® Filtration comienza con ensayos de laboratorio y pruebas piloto sobre el relave real, cuyos resultados alimentan la ingeniería del sistema completo, del espesador a la disposición de la torta.
Si su operación evalúa la transición al Dry Stack —para un proyecto nuevo o para extender la vida de un depósito existente—, converse con nuestro equipo técnico: un análisis de su relave es la forma más directa de saber qué puede esperar del filtrado.
Preguntas frecuentes sobre relaves de oro filtrados
¿Qué es el Dry Stack de relaves de oro?
Es la práctica de deshidratar los relaves con filtros prensa hasta obtener una torta compacta que se transporta y se apila en un depósito drenado y compactado, en lugar de almacenarlos como pulpa detrás de un muro de contención. Reduce el agua almacenada y la superficie comprometida.
¿Cuánta agua se recupera al filtrar relaves?
Depende del relave y del diseño del circuito: la proporción exacta se determina con pruebas de laboratorio y de planta piloto sobre el relave específico de la faena. El agua separada en el espesador y en el filtro retorna al proceso, reduciendo la captación de agua fresca de la operación.
¿Qué filtro prensa se utiliza para relaves de oro?
Para relaves a gran escala, la serie GHT-F de viga superior; cuando los volúmenes alcanzan las decenas de miles de toneladas diarias, el GHT5000F Domino, desarrollado exclusivamente para relaves. La configuración final se define siempre a partir de los ensayos sobre el relave específico.
¿El Dry Stack aplica a cualquier mina de oro?
Cada sitio requiere su propia evaluación: el comportamiento del relave en el filtro, el clima, la sismicidad y la logística de la pila influyen en la solución. La caracterización del material y la ingeniería del circuito determinan la configuración adecuada para cada operación.






