En la lixiviación ácida a presión (HPAL), el níquel y el cobalto que justifican toda la operación no están en el sólido: están disueltos en la solución. Por eso, la rentabilidad de una planta HPAL no se decide en el autoclave, sino en la etapa de separación sólido-líquido que recupera la PLS (Pregnant Leach Solution) y deshidrata el residuo. Cada punto porcentual de solubles de Ni/Co que queda atrapado en la torta de residuo es metal pagable que se pierde de forma irreversible. La filtración a medida de Diemme® Filtration ataca exactamente ese punto: maximizar el arrastre de solubles hacia el filtrado y, simultáneamente, entregar un residuo geotécnicamente estable, apilable en seco. El resultado es doble: más metal recuperado por tonelada lixiviada y un pasivo ambiental mucho menor.
Por qué la separación sólido-líquido define la economía del HPAL
El circuito HPAL genera volúmenes enormes de pulpa con dos exigencias contrapuestas. Por un lado, hay que separar la PLS rica en metales con la mayor eficiencia posible. Por otro, el residuo —típicamente el underflow de la decantación en contracorriente (CCD)— debe quedar lo bastante seco y estable para su disposición. Una separación deficiente penaliza ambos frentes a la vez: solubles valiosos perdidos en el sólido y un residuo con alta humedad, difícil de manejar y de almacenar de forma segura.
Diemme® Filtration aborda el circuito como un sistema integrado, no como equipos sueltos. La sinergia entre espesadores de alto rendimiento y filtros prensa permite concentrar la pulpa antes de la filtración, reduciendo los tiempos de ciclo y el consumo de floculante. Quien quiera profundizar en cómo se acondiciona la pulpa puede revisar nuestra guía sobre la gestión de sólidos gruesos para un filtro prensa más fiable.
Recuperación de la PLS: que ningún gramo de níquel o cobalto quede en la torta
El reto técnico central del HPAL es desplazar la solución cargada de metales que queda retenida en los poros de la torta. Aquí entran en juego dos capacidades clave de la línea Diemme® Filtration.
Lavado de torta y tecnología de membrana (Cake Squeezing)
La tecnología de membrana permite el Cake Squeezing: una vez formada la torta, las membranas la comprimen para expulsar el líquido intersticial cargado de solubles y, a continuación, un lavado eficiente desplaza el resto de la solución valiosa. Es la misma tecnología que la empresa emplea en aplicaciones químico-farmacéuticas de alta pureza (por ejemplo, calidad battery-grade), donde el lavado debe ser extremadamente completo. Trasladada al HPAL, esta capacidad de lavado y compresión es lo que maximiza la recuperación de Ni/Co soluble en el filtrado en lugar de perderlo en el residuo.
Del CCD underflow a un residuo geotécnicamente estable
El segundo objetivo es transformar el underflow del CCD en una torta seca, transportable y apilable. El apilamiento en seco (dry stack) es hoy una solución madura y robusta que elimina casi por completo el riesgo asociado a las presas de relaves convencionales, además de reducir el consumo de agua y facilitar la restauración progresiva del terreno. Hemos desarrollado en detalle este cambio de paradigma en nuestro artículo sobre la gestión más segura de los residuos mineros.
Resistencia al ácido sulfúrico residual: materiales para el entorno HPAL
El residuo HPAL llega a la filtración con acidez residual y carácter abrasivo. La filosofía de ingeniería a medida de Diemme® Filtration permite especificar materiales acordes a ese entorno. Los filtros de viga lateral pueden personalizarse con revestimientos especiales en acero inoxidable AISI 316 o en polipropileno, según las características del producto a tratar. La alimentación a la prensa puede realizarse con bombas de pistón-membrana, expresamente indicadas para líquidos corrosivos y abrasivos y para servicio de alimentación de filtros prensa, lo que protege el resto del circuito frente al desgaste químico.
Ingeniería a medida: del ensayo piloto a la planta industrial
Diemme® Filtration rechaza el enfoque «de catálogo». En un proceso tan sensible como el HPAL, los parámetros de filtración no se asumen: se determinan. El proceso de diseño parte de ensayos de laboratorio y planta piloto sobre el slurry específico del cliente, que definen los parámetros óptimos de filtración, el floculante adecuado y los objetivos verificables de recuperación de solubles en el filtrado y de humedad residual de la torta de residuo.
De proveedor a socio de ingeniería
Para un Director de I+D o un ingeniero de procesos hidrometalúrgicos, la decisión no es comprar una máquina, sino asegurar la recuperación de metal y la estabilidad del residuo a lo largo de toda la vida de la planta. Diemme® Filtration se posiciona como socio de ingeniería que diseña el circuito completo —espesamiento, bombeo, filtración, lavado y deshidratación— a partir de los datos reales del mineral. El retorno se traduce en términos concretos: más níquel y cobalto recuperados de la PLS, un residuo HPAL estable y apilable que reduce el pasivo ambiental, y un consumo de agua y reactivos optimizado. En un proceso donde el valor está disuelto en la solución, recuperarlo con precisión es la diferencia entre una operación rentable y una que deja metal en el residuo.





