La decisión de comprar un equipo de filtración no se gana ni se pierde en la mesa de negociación de precios. Se gana o se pierde a lo largo de los veinte años siguientes. Para un director financiero o un responsable de compras que evalúa la deshidratación de relaves en una operación minera el precio de compra representa una fracción minoritaria de lo que el activo costará realmente. El indicador que protege la rentabilidad no es el CAPEX, sino el Costo Total de Propiedad (TCO): la suma de inversión inicial, consumos energéticos, telas, polímeros, mano de obra, mantenimiento y, sobre todo, el costo oculto de la indisponibilidad. Comprar el equipo más barato puede ser, sin exagerar, la decisión financiera más cara de la década.
El precio de compra es la parte visible del iceberg
Cuando dos ofertas se comparan únicamente por su valor de adquisición, se está midiendo apenas la punta del iceberg. En una aplicación de relaves que opera de forma continua durante 20 años o más, el equipo seguirá consumiendo energía, telas filtrantes y floculante en cada ciclo, miles de veces al año. Una diferencia aparentemente pequeña en el consumo específico de energía o en la vida útil de las telas, multiplicada por el volumen procesado durante dos décadas, supera con facilidad cualquier ahorro logrado en la compra.
El error clásico de Procurement consiste en optimizar lo que es fácil de medir —el número en la cotización— en lugar de lo que realmente determina la rentabilidad: el costo por tonelada deshidratada a lo largo de la vida del activo. Entender los pasos clave del proceso de filtración con filtro prensa es el primer paso para identificar dónde se acumulan esos costos recurrentes.
Qué es el TCO y por qué decide la rentabilidad real
El TCO de un equipo de filtración puede entenderse en tres bloques:
El bloque CAPEX (inversión inicial)
Incluye el equipo, las bombas de alimentación y equipos auxiliares, la obra civil, la estructura de soporte, el transporte y el montaje. Aquí la ingeniería ya empieza a mover la aguja: el GHT5000F DOMINO está diseñado para transportarse íntegramente en contenedores (salvo las vigas laterales superiores) y, por su gran número de placas, reduce la cantidad de máquinas necesarias para deshidratar el mismo tonelaje de relaves, optimizando la inversión inicial. La correcta selección de los equipos auxiliares de la planta de filtración también condiciona buena parte del CAPEX y del OPEX posterior.
El bloque OPEX (costos recurrentes)
Es el bloque que domina el TCO y el que pocas cotizaciones explican: energía eléctrica, telas filtrantes, floculante y reactivos, mano de obra operativa, repuestos y mantenimiento programado. Estos costos no aparecen una vez; aparecen en cada ciclo, durante toda la vida del equipo.
El bloque de indisponibilidad y fin de vida
El costo de cada hora de parada no planificada —producción detenida, relaves acumulados, riesgo regulatorio— suele ser el componente más subestimado del TCO, y a la vez el más sensible a la fiabilidad mecánica del equipo. A ello se suma el valor residual y los costos de desmantelamiento al cierre de la mina.
Especificaciones verificadas para el dimensionamiento en relaves
El dimensionamiento correcto es el punto de partida de cualquier modelo de TCO fiable. Para aplicaciones de relaves y concentrados mineros, las líneas relevantes son el GHT-F —desarrollado específicamente para productos de alta filtrabilidad— y el GHT5000F DOMINO. Estas son las especificaciones oficiales:
| Modelo | Presión de trabajo (bar) | N.º de placas (mín–máx) | Volumen de torta (l) | Área de filtración (m²) | Peso en vacío (kg) |
| GHT5000F DOMINO F20 | 0 ÷ 15 | 71 ÷ 91 | 28.200 ÷ 45.200 | 1.500 ÷ 1.900 | 280.000 ÷ 300.000 |
| GHT5000F DOMINO F30 | 0 ÷ 15 | 121 ÷ 141 | 48.100 ÷ 70.000 | 2.500 ÷ 2.900 | 380.000 ÷ 400.000 |
| GHT5000F DOMINO F40 | 0 ÷ 15 | 171 ÷ 191 | 67.900 ÷ 94.800 | 3.500 ÷ 3.900 | 480.000 ÷ 500.000 |
El GHT5000F DOMINO alcanza un rendimiento de 12.000 a 15.000 tpd de sólidos secos según el producto procesado, lo que permite cubrir grandes capacidades con menos unidades instaladas. Puede ver la gama completa en la página de filtros prensa de Diemme® Filtration.
Cómo la ingeniería reduce cada línea del TCO
Aquí es donde la diferencia entre vendedor de equipos y socio de ingeniería se vuelve cuantificable. Cada decisión de diseño ataca una línea específica del costo recurrente:
Energía
El grupo hidráulico del GHT5000F utiliza bombas de desplazamiento variable para optimizar el consumo energético durante la operación de filtrado, ajustando la demanda al ciclo real en lugar de operar a potencia constante. En un horizonte de 20 años, el consumo energético es una de las partidas de OPEX más pesadas, y reducirlo de forma estructural tiene un efecto compuesto sobre el TCO.
Telas filtrantes y floculante
Las telas son un consumible que se sustituye repetidamente a lo largo de la vida del equipo. El sistema de lavado de doble barra a alta presión regenera la permeabilidad del tejido y prolonga la vida útil de las telas, reduciendo el tiempo de esta operación en un 50% al limpiar cuatro telas a la vez. En el GHT5000F, el diseño simplificado de las telas facilita el mantenimiento y reduce los costos operativos en torno a un 20%. En cuanto al floculante, la sinergia con un espesador aguas arriba —cuyo pozo de alimentación se diseña mediante Dinámica de Fluidos Computacional (CFD)— optimiza el consumo de polímero y entrega una densidad de underflow constante.
Mantenimiento, fiabilidad y longevidad
La durabilidad estructural es una inversión directa contra el TCO. El Sistema de Tracción Total del GHT emplea cuatro cilindros hidráulicos para gestionar la fuerza de cierre en tracción pura sobre los tirantes, aislando la viga principal de los esfuerzos de flexión y previniendo deformaciones a lo largo de la vida del activo. Cada componente se valida mediante el Método de Elementos Finitos (F.E.M.), garantizando robustez y longevidad. La gestión adecuada de los sólidos gruesos para un filtro prensa más fiable complementa esta fiabilidad de diseño con buenas prácticas operativas.
Indisponibilidad
Es la línea más cara cuando se ignora. El grupo hidráulico del GHT5000F está compuesto por dos unidades gemelas, de modo que el filtro puede seguir operando durante el mantenimiento de una de ellas, con una eficiencia cercana al 80% de su rendimiento habitual. A esto se suma la plataforma IIoT AIDA System Tutor, que habilita diagnóstico, análisis predictivo y optimización en tiempo real, desplazando la estrategia de mantenimiento de reactiva a predictiva y reduciendo las paradas no planificadas.
La siguiente tabla resume cómo se estructura un modelo de TCO a 20 años y qué palanca de ingeniería actúa sobre cada componente:
| Componente del TCO | Qué lo impulsa | Palanca de ingeniería Diemme® | Origen del dato |
| CAPEX (equipo + montaje) | N.º de máquinas, transporte, obra civil | Mayor capacidad por unidad; transporte en contenedores | Ficha técnica |
| Energía | Consumo por ciclo, horas de operación | Bombas hidráulicas de desplazamiento variable | Ensayo piloto |
| Telas filtrantes | Frecuencia de sustitución, vida útil | Lavado doble barra a alta presión; diseño simplificado | Ensayo piloto |
| Floculante / polímeros | Reología del lodo, eficiencia del espesador | Diseño del pozo de alimentación por CFD | Ensayo piloto |
| Mantenimiento / repuestos | Esfuerzos estructurales, accesibilidad | Sistema de Tracción Total; validación F.E.M. | Ficha técnica |
| Indisponibilidad | Paradas no planificadas | Unidades hidráulicas gemelas; AIDA System Tutor | Ensayo piloto + ficha técnica |
| Disposición de relaves | Humedad residual, volumen, riesgo de presa | Torta seca apilable (dry stack); recuperación de agua | Ensayo piloto |
Más allá del TCO: factores estratégicos que también deben formar parte de la decisión
Aunque el análisis del Costo Total de Propiedad (TCO) amplía significativamente el horizonte de evaluación respecto a una simple comparación de CAPEX, tampoco puede considerarse una herramienta completamente exhaustiva. Cada operación minera presenta condiciones específicas de mineralogía, clima, disponibilidad hídrica, requisitos regulatorios, infraestructura existente y objetivos corporativos que pueden modificar sustancialmente el valor real de una determinada solución tecnológica.
Por esta razón, cualquier modelo de TCO debe interpretarse como una base sólida para la toma de decisiones, pero no como el único criterio de evaluación. Existen factores cualitativos y estratégicos que requieren un análisis específico para cada proyecto y que, en muchos casos, pueden tener un impacto económico incluso mayor que algunas de las variables tradicionalmente incluidas en los cálculos financieros.
Entre ellos destaca la gestión de la seguridad y del riesgo operacional. La selección de una tecnología de deshidratación influye directamente en aspectos como la estabilidad de las instalaciones de almacenamiento de relaves, la exposición a riesgos ambientales, el cumplimiento normativo y la resiliencia de la operación frente a eventos extraordinarios. Estos elementos son difíciles de traducir en un único indicador económico, pero forman parte esencial de una evaluación responsable de largo plazo.
Asimismo, los beneficios asociados al cierre de mina y a la reducción de pasivos ambientales merecen un análisis específico y detallado. Tecnologías que facilitan el almacenamiento en seco de relaves (dry stacking), reducen el consumo de agua o simplifican las actividades de rehabilitación pueden generar ventajas significativas durante las fases finales del ciclo de vida de la mina. Sin embargo, la magnitud de estos beneficios depende de las características particulares de cada emplazamiento, del marco regulatorio aplicable y de la estrategia de cierre definida por el operador.
En consecuencia, la decisión óptima no surge únicamente de comparar costos, sino de integrar el análisis económico con una evaluación rigurosa de riesgos, seguridad, sostenibilidad y objetivos de largo plazo. Solo una visión completa del ciclo de vida del proyecto permite identificar la solución que ofrece el mayor valor global para la operación.





